Esos solares

Patrimonio transformado

Jaime Alcayde, arquitecto.

El campo, la huerta, el suelo rústico, ¿forman parte de nuestro patrimonio? ¿es algo que debamos conservar? Desde luego, a priori nos parece que la huerta, legado histórico y económico de nuestro entorno, no se debería perder. ¿Pero quién se hace cargo de ello?

No entramos en ese debate. Hablemos de algo que ha ocurrido en casi todos los municipios de la comarca: parte de su suelo rústico, de su huerta, ha sido recalificado y urbanizado, pero no construido; y ahora, nos encontramos ante el paisaje desolador de solares abandonados y pendientes de ser colmatados con edificios de viviendas. ¿Ocurrirá eso algún día?

La lógica imperante antes de 2008 decía que sí, que esos solares (véase ‘PAI’ s) iban a ser edificados, pero casi 10 años después vemos que muchos apenas han cambiado. Y empezamos a pensar que quizá dentro de otros 10 años las cosas sigan de manera muy similar. Algunos valientes han construido sus viviendas unifamiliares, en medio de grandes terrenos vacíos, sin servicios ni dotaciones a mano, eso sí, rodeados de un mar de aceras y farolas que todas las noches se encienden.

Lo cierto es que en el momento de su recalificación y urbanización, las administraciones sabían que el parque de viviendas que se iba a crear no correspondía con el aumento del número de habitantes, y estaban destinadas a superar este número con creces. Pero a corto plazo, parecía que todos ganaban, y nadie pudo (o quiso) parar la rueda.

La burbuja estalló. Y así, se creó esta nueva tipología de paisaje urbano, los solares vacíos. Lo lógico sería pensar que cabe esperar a que algún día se construya ahí, pero ¿y si no ocurre esto? El dato es que la población sigue estancada, y no parece que el número de habitantes de nuestros municipios vaya a aumentar demasiado. ¿Cabría pensar en la posibilidad de darle otro uso a los solares?

Claro, el propietario (particular, banco o inversor) no piensa en otra cosa que vender o edificar algún día, pero eso de momento no ocurre. Y en el caso del suelo público, no existe la capacidad de financiar la construcción de la dotación correspondiente. ¿Se puede usar este suelo, de manera provisional, de otra forma? Si no se hace nada, cabe la posibilidad de que eso siga así 10 o 20 años más, ¿y si mientras tanto se transforma ese paisaje?¿En qué? Eso está por ver, se han llevado a cabo algunas propuestas muy puntuales pero interesantes de usos provisionales en solares.

Asumimos que quizá este planteamiento pueda parecer ingenuo, pero imaginemos una alternativa posible : que todo siga igual. Y ahora podemos volver a pensar si ha valido la pena perder parte de nuestra huerta, para no hacer nada.

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