Tavernes Blanques creará una plataforma para protestar contra la ubicación del nuevo refugio de animales de València

Tavernes Blanques se ha vuelto a posicionar contra la ubicación prevista por el Ayuntamiento de València para el refugio de animales. Un terreno, propiedad de Valencia, lindante con un barrio de Tavernes.

En septiembre del año pasado el Consistorio de l’Horta Nord ya aprobó por unanimidad una declaración institucional en la que solicitaba al Ayuntamiento de València que reconsidere la ubicación del actual proyecto. Sin embargo, Tavernes Blanques no ha recibido notificación alguna sobre la paralización del proyecto de València por lo que el municipio ha emprendido una campaña de información vecinal para informar de la situación y plantear una plataforma que coordine las acciones de protesta frente a la ubicación elegida por el Ayuntamiento de València para el refugio.

Según se puede leer en la web del Ayuntamiento de Tavernes Blanques en el acto de ayer “intervinieron los concejales del equipo de gobierno, aunque la voz destacada fue la de Javier Corrales vecino de Tavernes, padre de dos hijos y de un perro, y hasta hace poco ha sido colaborador, junto a su esposa Estefanía Alcina, de la protectora de animales, Modepran, y conocen de primera mano la situación del cuidado de animales abandonados en València, especialmente en el refugio de Benimàmet. En palabras del propio Javier”, continúa el relato extraído de la web municipal de Tavernes Blanques “el modelo de refugio de animales de València es el de Benimàmet, donde están hacinados, teniendo 500 animales en un lugar con capacidad que no creo que llegue a 200. Siempre hay más del doble teniendo en cuenta que, incluso respetando las plazas originales, seguiría faltando personal y dotación económica. No existe presupuesto para contratar personal, adquirir material tanto sanitario como para el día a día, o la limpieza cotidiana. El voluntariado es parte fundamental, y la crisis ha hecho mella, tanto en el  voluntariado como en el número de perros abandonados.Si pensáis que aquello va a ser un hotel cinco estrellas para perros y gatos, una vez más, os invito a que visitéis Benimàmet: perros, gatos, cerdos, serpientes, patos, gallos… y la gran mayoría de ellos ni tan siquiera entregados en el refugio, sino abandonados a su suerte en la puerta, muchas veces en medio de la noche. Llegaron incluso a dejar un caballo atado a la puerta. No apenas hay espacio para que vivan los animales, y cuesta encontrar voluntarios para tan siquiera sacar a pasear a los perros, aunque sea una vez al día. Podéis buscar en internet las imágenes de cómo se pone aquello cuando llueve, días que, por cierto, también están los animales a la intemperie. También preguntar a los vecinos sobre los ruidos, los olores y las constantes denuncias que recibe el centro por ello, así como la cantidad de dificultades que tienen los voluntarios para pasear a los perros, o veterinarios sobrepasados porque tienen 14 veces más animales que tratar de lo que les toca.València no puede ser ejemplo de protectora o refugio animal teniendo Benimàmet prácticamente abandonado”.

Para el Ayuntamiento de Tavernes la ubicación del refugio de animales no es idónea ya que “la instalación de dicho refugio entra en perjuicio de los ciudadanos de Tavernes Blanques dado que serán quienes  soporten la instalación de dicho refugio con las consecuencias indirectas del mismo. Según la declaración institucional de Tavernes Blanques “el refugio se encontraría a menos de 65 metros de una dotación educativa en el municipio: dos colegios públicos y la EPA (Escuela Permanente de Adultos). Cuando los escolares estuvieran dando clase tendrían que convivir con los ruidos de los animales. Además, por la noche, cuando los animales hicieran ruido, serían los vecinos de la parte sureste de Tavernes Blanques los que tendrían impedimentos para conciliar el sueño. El Ayuntamiento de Tavernes Blanques no tolera que se considere a sus vecinos como “ciudadanos de segunda” al ver como se descentraliza el problema del núcleo urbano de la ciudad de València, para no molestar el sueño de sus habitantes, pero dicha conciliación no importa cuando se trata de los vecinos de la población de al lado”.

Por otra parte, Tavernes alega que “ante el maluso de las instalaciones, muchos dueños irresponsables llegarían y dejarían abandonados a los animales a la puerta del refugio. Ante esta práctica, muchos animales deambularían por el núcleo urbano de Tavernes Blanques siendo este municipio el que tendría que aplicar políticas públicas y recursos-que aumentarán considerablemente el gasto de este Ayuntamiento-destinados a que esto no ocurriera”.

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