La Diputación invierte en tres años 2,2 millones de euros en Albal

El alcalde enseña al presidente de la Diputación las obras

El presidente de la Diputación de Valencia, Toni Gaspar, ha visitado hoy junto al alcalde de Albal, Ramón Marí y miembros de la Corporación municipal las obras de recuperación del casco antiguo. Además también han visitado la Torre islámica. Gaspar se ha comprometido a seguir invirtiendo en el municipio, donde ha destacado que “en la presente legislatura desde el año 2015 ha invertido más de 2,2 millones de euros en Albal”.

El Presidente de la Diputación ha hecho un recorrido por el casco antiguo. El Ayuntamiento de Albal inició a mediados de octubre las obras de recuperación y reforma de su casco antiguo. La actuación comenzó en en las calles Juan Esteve y La Torre y ha proseguido en las calles Cronista Jesús Emilio Hernández (dos tramos de esta calle), Carrer Llarg y las plazas del Santísimo y de La Torre. Está pendiente iniciar en breve Julio Nebot donde ya han comenzado los preparativos.

La actuación es una de las mayores que se realiza en el municipio en los últimos años en su casco antiguo y que intervendrá en la puesta en valor de todo el entorno de la Torre vigía de Albal, el único BIC de la localidad.  El alcalde de Albal, Ramón Marí, ha destacado que “el objetivo del Ayuntamiento es que la actuación se ejecute en el menor plazo posible para que esta obra se realice ocasionando las mínimas molestias, pues ya sabemos que cualquier obra de este tipo siempre genera incomodidades, como cuando alguien realiza obras en su casa viviendo en ella, pero al final el resultado es la revalorización de la vivienda, en este caso de esta zona del municipio”. Según los técnicos municipales, el tiempo previsto para la ejecución es de tres meses y las obras van al ritmo previsto.

La inversión total supera el 650.000 de euros que realizará el Ayuntamiento, la primera fase se invierten 350.000 euros y en una segunda 150.000 euros, a lo que hay que añadir la rehabilitación del carrer Llarg con un presupuesto que costea la empresa de aguas Aqualia por 150.000 euros.  Cuenta con ayudas de la Diputación de Valencia para la remodelación del entorno de la Torre cifradas en cerca de 150.000 euros.

Las calles que se rehabilitan, y que serán semipeatonales, son Juan Esteve, La Torre, un tramo de Cronista Jesús Emilio Hernández, Julio Nebot, carrer Llarg y las plazas del Santísimo y de La Torre. Se trata de una importante actuación “que pone en valor nuestro centro histórico”, añadió Ramón Marí, quien explico que “la plaza del Santísimo junto con la Plaza de la Torre, constituyen membrana fundamental de la trama de centro histórico de Albal.

La reforma y la rehabilitación de las plazas consistirá en la creación de zonas de descanso con la colocación de bancos y arbolado y ampliando la acera, así como la renovación la red de agua potable y actuaciones puntuales de reparación, mejora del sistema de saneamiento, mejora y ampliación del alumbrado y de las instalaciones eléctricas, y finalmente un reasfaltado, elevando a la misma cota acera y calzada. También se cambiará toda la actual iluminación de la Torre para mejorar la actual imagen del monumento, ya que es una de las pocas torres vigía que quedan en la comarca de la época árabe.

El objetivo es el de semipeatonalizar todas estas calles para poder dotar de un mayor espacio al peatón y mejorar la calidad urbana, debido a que las aceras actuales son muy estrechas y los vehículos aparcados dificultan la accesibilidad de los vecinos.

La historia de la Comunidad Valenciana, al igual que en otros lugares, está basada en conquistas y reconquistas. Diferentes imperios han habitado estas tierras, dejando a su paso un patrimonio histórico. Muchos son los casos de monumentos que, desgraciadamente, han desaparecido con el tiempo, pero a veces tenemos la suerte de conservarlos. Albal ha mantenido su torre islámica del siglo XI y que fue declarada como Bien de Interés Cultural (BIC) con categoría de Monumento desde 2002.

Se trata de una torre defensiva del S. XI situada en el núcleo histórico de la población en una pequeña plaza en la que recaen dos de sus frentes, existiendo adosados en los otros dos frentes (posterior e izquierdo).

En el “Llibre del Repartiment” de València, consta la donación que hizo de la alquería árabe, en 1238, el Rey Jaume I a Gil de Atrosillo. Seis años más tarde éste vendió la venta de Albal al cabildo de Valencia que conservó definitivamente el señorío. Se trata de una torre de origen árabe, de planta rectangular, cuyas dimensiones son 6,10 metros por 5,01 metros de lado.

El sistema constructivo se caracteriza por la existencia de cuatro muros de carga, construidos con tapia de tierra y cal y encofrada con tablas paralelas. La tapia está hecha con una proporción elevada de piedras no talladas que integran 2/3 partes del conglomerado. Se observan 16 tapiadas que constituyen tres cuerpos diferenciados, cubiertos por bóveda de cañón.

Se trata de uno de los edificios más destacados de la comarca de l’Horta Sud y se encuentra dentro de la red torres islámicas defensiva que existió en ese momento en el territorio valenciano. Encontramos edificaciones similares y de la misma época a la de Albal en poblaciones como Alcàsser, Alfarp, Antella, Benifaiò, Beselga, Bétera, Godelleta, Picassent Serra o Sot de Chera.

Primero vamos a recuperar todo el entorno y poner en valor la Torre, pero no vamos a quedarnos ahí “el Ayuntamiento de Albal tiene como objetivo la puesta en valor de este monumento con esta intervención, que debe orientarse en todo caso a recuperar, en la medida de lo posible, el estado original del bien, ajustándose en todos sus puntos a las normativas internacionales y principios básicos de la restauración”, y es por ello que este va a ser el siguiente paso “se abrirá la posibilidad de ser visitada y ser convertida en un espacio museístico de calidad, entrando en las rutas y guías de turismo comarcal por su indiscutible valor e interés histórico y cultural, tal y como ya ocurrió tras la restauración de la Ermita de Santa Anna del mismo municipio”, explicó el alcalde.

El Ayuntamiento de Albal quiere dar visibilidad a su historia, por eso está llevando a cabo un proyecto para mejorar la accesibilidad y renovar las infraestructuras urbanas del centro histórico. En palabras del alcalde Ramón Marí “No todos los pueblos tienen un monumento declarado Bien de Interés Cultural, para el Ayuntamiento de Albal es muy importante que se ayude a mejorar nuestro centro histórico, y sobre todo hacerlo siempre pensando en el pueblo. Lo que vamos a hacer es crear una plaza emblemática y moderna, un entorno acorde a la importancia de nuestro monumento, un lugar construido para el disfrute de nuestros vecinos y vecinas”.

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