Benetússer participó ayer en Valencia en el encuentro anual de los Consejos Económicos y Sociales Autonómicos y del Consejo Económico y Social de España como ejemplo de respuesta ante la riada de octubre de 2024, una catástrofe que transformó por completo la vida del municipio y que obligó al Ayuntamiento, a los servicios públicos locales y a la ciudadanía a organizarse en un contexto de extrema dificultad.
Durante su intervención, Eva Sanz relató cómo vivió Benetússer aquellas primeras horas, desde la activación del dispositivo local de emergencias en la tarde del 29 de octubre hasta la organización de los primeros puntos de atención a la ciudadanía. La alcaldesa recordó que el municipio tuvo que reaccionar en una situación de caos absoluto, con personas atrapadas, calles bloqueadas, vehículos arrastrados por la corriente, edificios públicos dañados y una enorme incertidumbre sobre el alcance real de la tragedia.
La alcaldesa puso en valor el trabajo de la Policía Local, Protección Civil, la brigada municipal, el personal del Ayuntamiento, los servicios sociales, el equipo de gobierno y, especialmente, la ciudadanía de Benetússer, que desde las primeras horas se volcó en ayudar, localizar situaciones de riesgo, atender a personas heridas y distribuir agua, alimentos y productos básicos.
Uno de los ejes del discurso fue el papel del CEIP Blasco Ibáñez, que se convirtió en un espacio clave durante la emergencia. Allí se canalizó la atención a las personas afectadas, se organizó la ayuda, se acogió a operativos desplazados al municipio y se centralizó parte de la respuesta logística en los momentos más duros posteriores a la riada.
Eva Sanz destacó que la experiencia vivida ha permitido extraer aprendizajes fundamentales para mejorar la preparación ante futuras emergencias. Entre ellos, señaló la necesidad de contar con sistemas de alerta temprana más eficaces, comunicaciones garantizadas, edificios públicos preparados para actuar como refugios seguros, protocolos conocidos por la ciudadanía, simulacros periódicos y una mejor planificación de la maquinaria, los residuos, los vehículos siniestrados y la atención psicológica.
“Las comunicaciones son vitales en una emergencia. No podemos volver a quedarnos sin capacidad de informar, coordinar y atender a la población en los momentos más críticos”, defendió la también diputada provincial durante su intervención.
Sanz también subrayó la importancia de que la ciudadanía conozca de antemano qué debe hacer y dónde debe dirigirse en una situación de emergencia. En este sentido, explicó que Benetússer trabaja en la revisión de sus planes, en la mejora de sus protocolos y en la preparación de espacios municipales capaces de ofrecer respuesta ante escenarios extremos.
Modelo de reconstrucción
Además de repasar la respuesta inmediata a la catástrofe, Eva Sanz expuso el modelo de reconstrucción que está impulsando Benetússer, basado no solo en la recuperación de infraestructuras, sino también en la participación ciudadana, la cohesión social y la reconstrucción comunitaria. En este punto, la alcaldesa destacó el papel del Consejo Económico y Social Local de Benetússer, que este año cumple 30 años desde su creación y que se ha convertido en una herramienta clave para canalizar la participación social en el proceso de reconstrucción.
“En Benetússer hemos conseguido canalizar esa participación desde el CES, convirtiéndolo en un modelo singular de gobernanza participativa que afronta ahora la reconstrucción desde la política social y el desarrollo comunitario”, señaló Eva Sanz.
La intervención de Benetússer en este encuentro estatal permitió trasladar a los representantes de los Consejos Económicos y Sociales de toda España una experiencia marcada por el dolor, pero también por la capacidad de reacción, la solidaridad vecinal y la voluntad de transformar lo aprendido en políticas públicas más útiles, preventivas y cercanas a la ciudadanía.
