La Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) ha restituido cuatro pasarelas peatonales a lo largo del Parque Natural del Turia, que ya se encuentran plenamente operativas. Tres de ellas se ubican en Riba-roja de Túria y la cuarta, en el entorno de la potabilizadora La Presa de Manises.
La reconstrucción de estas pasarelas, desaparecidas durante la crecida extraordinaria del Turia provocada por la DANA del 29 de octubre de 2024, permite recuperar la conectividad entre ambas márgenes del río en buena parte del Parque Fluvial del Turia, restableciendo los itinerarios para peatones y ciclistas y devolviendo la continuidad a uno de los espacios naturales y de ocio más utilizados del área metropolitana de València.
Tres de estas nuevas infraestructuras se ubican en el término municipal de Riba-roja de Túria y otra está situada en el entorno de la también recientemente reconstruida estación de aforos, aguas abajo de la potabilizadora La Presa de Manises.
La actuación incorpora importantes mejoras en el diseño de las pasarelas para aumentar su resistencia frente a futuras crecidas, manteniendo al mismo tiempo su funcionalidad para el uso público. Estas estructuras han sido concebidas para soportar episodios de caudal muy elevado, equivalentes a avenidas con un periodo de retorno de 100 años.
Para ello, las nuevas pasarelas cuentan con una cimentación más robusta, adaptada a las condiciones del terreno, y con estribos protegidos mediante escollera. Esta solución refuerza su estabilidad frente a la erosión y el desgaste provocado por la fuerza del agua, mejorando su comportamiento ante futuras crecidas y aumentando la resistencia de estas infraestructuras frente a episodios de inundación.
Las pasarelas se han puesto en servicio tras la realización, durante las últimas semanas, de las correspondientes pruebas de carga, que han permitido verificar que las estructuras responden según lo previsto y soportan con seguridad las cargas para las que han sido diseñadas. Los ensayos se han llevado a cabo con cargas de 14.700 y 9.450 kilogramos, en función de las características de cada pasarela.
Tres de ellas salvan el cauce de aguas bajas con un vano de 24 metros, mientras que la cuarta cuenta con un vano de 20 metros.
Los trabajos también han permitido adecuar los caminos del cauce mediante la retirada de arrastres y otros elementos que dificultaban el paso, así como el desbroce de vegetación y la eliminación de cañares en las proximidades de las pasarelas. Además, en las zonas donde ha sido necesario se ha instalado geotextil para dificultar la regeneración de la caña común desde sus rizomas y favorecer la recuperación del entorno fluvial.
