El proyecto europeo CIRCSYST impulsa la reutilización de agua industrial en Riba-roja del Turia. La iniciativa ha puesto en marcha nuevas tecnologías de gestión hídrica para reducir el consumo de agua y favorecer la economía circular.
Financiado por la Comisión Europea a través del programa Horizon Europe, CIRCSYST forma parte de la Iniciativa de Ciudades y Regiones Circulares. El proyecto está coordinado por el instituto tecnológico AIDIMME y cuenta con la colaboración de Veolia y el Ayuntamiento de Riba-roja del Turia.
Su objetivo es demostrar que un polígono industrial puede cubrir gran parte de sus necesidades hídricas mediante la recuperación y reutilización de sus propias aguas residuales.
Un sistema para producir agua regenerada a medida
La planta depuradora del sector 13 incorpora un demostrador de tratamiento terciario y cuaternario. Esta tecnología permite transformar el agua depurada en un recurso reutilizable y producir hasta cuatro calidades de agua regenerada, según el uso previsto.
Además, el sistema integrará el agua de lluvia como recurso complementario para aprovechar mejor el agua disponible.
La planta demostrativa busca atender las necesidades hídricas del polígono industrial, tanto en el ámbito industrial como en el urbano. Para ello, adapta la calidad del agua regenerada a los requisitos de cada usuario.
Tecnología inteligente para conectar la oferta y la demanda
A través de Simbylay, la plataforma de simbiosis industrial de AIDIMME, las empresas del parque industrial de Riba-roja podrán comunicar sus necesidades de agua regenerada. Para ello, especificarán los volúmenes que necesitan y los parámetros de calidad que requieren para sus actividades y procesos productivos.
La plataforma conectará esta demanda con el agua disponible en el sistema de tratamiento. De esta manera, facilitará la coordinación entre la producción, el acondicionamiento y el consumo del recurso.
El proyecto también desplegará una red de sensores en la depuradora, las instalaciones de tratamiento y las empresas consumidoras. Estos dispositivos permitirán analizar la cantidad y la calidad del agua disponible y compararlas con las necesidades de las industrias.
Con esta información, el sistema ajustará y automatizará los procesos de purificación para obtener el agua con las características que necesita cada usuario. Así, la tecnología busca reducir el impacto ambiental y optimizar los costes de operación.
Un modelo de economía circular para otras regiones europeas
CIRCSYST reúne a 32 entidades públicas y privadas de ocho países europeos y cuenta con una inversión global de 10 millones de euros. El 37 % de su presupuesto se destina a demostradores desarrollados en la Comunitat Valenciana.
Las tecnologías probadas en Riba-roja servirán como modelo piloto para su posible aplicación en otras áreas industriales, urbanas y agrícolas. Entre los países en los que se plantea replicar estas soluciones figuran España, Bélgica, Eslovenia y Suecia.
Con este proyecto, Riba-roja y sus socios tecnológicos muestran cómo la economía circular puede contribuir a proteger los recursos naturales y, al mismo tiempo, ofrecer soluciones sostenibles para mejorar la competitividad industrial.
