El Puig conmemorará el 750 aniversario de la muerte de Jaume I con rutas históricas, conferencias y actos institucionales
La localidad reivindicará su papel clave en la conquista de València con una programación impulsada junto al historiador y cronista oficial Julio Badenes
El Puig se prepara para conmemorar este año el 750 aniversario de la muerte de Jaume I, una efeméride que pondrá en valor el estrecho vínculo histórico entre el monarca y la localidad, escenario estratégico desde el que se planificó la conquista de la ciudad de València.
Con motivo de esta conmemoración, el Ayuntamiento, junto al cronista oficial de El Puig e historiador experto en la figura del monarca, Julio Badenes, están ultimando una programación especial que incluirá rutas históricas, conferencias y distintos actos institucionales para recordar la trascendencia de Jaume I tanto en la historia local como en la construcción de la identidad valenciana.

Ruta
Entre las actividades previstas destaca una ruta histórica por algunos de los enclaves más significativos vinculados al paso del rey por la población, como el Monasterio de Santa María, la iglesia, la ermita de Sant Jordi, el castillo y distintas calles del municipio que conservan paneles cerámicos dedicados al monarca.
El recorrido incluirá también la visita a la Plaza Mayor, un espacio especialmente simbólico, ya que, según recuerda Badenes, fue el lugar donde Jaume I acampó por primera vez antes de reconstruir el conocido como Castillo de la Patà, actualmente pendiente de una importante actuación de recuperación patrimonial.

La programación contemplará además una llevar una corona de flores ante una de las esculturas dedicadas al monarca en la localidad, así como varias conferencias divulgativas destinadas a profundizar en la relevancia histórica de Jaume I.
Una de ellas correrá a cargo del propio Julio Badenes, bajo el título “Jaume I y el sentido de la muerte”, una reflexión sobre el legado histórico, cultural y simbólico que dejó el rey conquistador.
Herencia cultural
En este sentido, Badenes explica que “patrimonio remite a aquello que heredamos de nuestros antepasados”. Bajo esa premisa, sostiene que la muerte de Jaume I supuso también el nacimiento de una herencia colectiva que ha llegado hasta nuestros días.
“Nos dejó una herencia cultural, una lengua, nuevos pobladores y una identidad que llega hasta el siglo XXI”, señala.
Para el historiador, El Puig constituye un lugar emblemático y un referente histórico y cultural para los valencianos, al ser uno de los enclaves decisivos en el proceso que culminó con la conquista de València.

Badenes recuerda además que fue el propio Jaume I quien ordenó construir la iglesia del Monasterio “para que los cristianos pudieran peregrinar hasta este lugar”, así como quien promovió el cambio de denominación de la localidad, que pasó de llamarse El Puig de Cebolla a El Puig de Santa María, en alusión a la tradición cristiana y como homenaje a la Virgen María.
Con esta conmemoración, El Puig busca no solo recordar una fecha histórica, sino también reivindicar un legado que forma parte de la memoria colectiva valenciana y reforzar el valor patrimonial de uno de los municipios más ligados a la figura del monarca: El Puig
