El Museu de l’Horta Sud, en Torrent, acogerá del 16 al 20 de noviembre una experiencia piloto de turismo solidario. Las personas participantes ayudarán a limpiar cintas de vídeo de familias de la comarca afectadas por la DANA, siguiendo las indicaciones del equipo profesional de la Red de Cine Doméstico.
La iniciativa está promovida por la Mancomunitat de l’Horta Sud y la Red de Cine Doméstico, con ayudas de la Diputació de València. Forma parte de las actividades previstas para 2026 en el Plan Estratégico de Turismo de la Mancomunitat, aprobado en abril.
La propuesta invita a las personas que visiten València durante esos días a dedicar parte de su estancia a colaborar en la recuperación de grabaciones domésticas. «Las grabaciones caseras de vídeo tienen un alto valor emocional y también patrimonial porque son imágenes en movimiento, que recogen momentos de la historia familiar, al igual que las fotografías», afirma el presidente de la Mancomunitat, José F. Cabanes.
Un taller en el muse
Tras la DANA de 2024, familias afectadas depositaron en el Museu de l’Horta Sud cintas con imágenes de acontecimientos familiares. La Red de Cine Doméstico ha participado en la recuperación de estas grabaciones, que también forman parte de la memoria colectiva de la comarca.
Las personas participantes llegarán al museo por la mañana y conocerán sus instalaciones y varios proyectos de salvaguarda patrimonial desarrollados allí: «Salvem les Fotos», de la Universitat de València; «Memorias y patrimonios familiares», de ACRE, y «No las tires», de la Red de Cine Doméstico. Después, tomarán parte en un taller para limpiar las cintas.
La empresa Inteligencia Turística, encargada de coordinar las acciones turísticas de la Mancomunitat en 2026, y la asociación MTA CONNECT gestionan la iniciativa. La difusión se realiza a través de portales de turismo solidario y organizaciones del sector turístico como HOSBEC.
Cabanes considera que la experiencia puede servir para incorporar el turismo solidario a las acciones de la Mancomunitat. «La DANA nos tiene que dejar toda una serie de aprendizajes y también de protocolos sobre cómo actuar tras una catástrofe, y el turismo es uno de ellos», señala.
