La Policía Local de Picassent ha esclarecido el episodio de vandalismo registrado en las instalaciones deportivas del municipio tras identificar a un menor como responsable de los daños causados en el cerramiento del campo de fútbol de césped artificial. La reparación de la infraestructura requerirá un desembolso de 3.588 euros.
Los hechos se produjeron durante una labor de vigilancia preventiva, cuando los agentes observaron la presencia de varios menores dentro del terreno de juego a pesar de que el recinto se encontraba cerrado al público. Al inspeccionar el perímetro, comprobaron que la valla había sido forzada y que uno de los postes metálicos había sido arrancado de raíz. Horas antes, una patrulla había inspeccionado el mismo punto sin detectar anomalías.
La clave de la intervención estuvo en el hallazgo de una bicicleta y un patinete en el interior del campo. Ante la ausencia de un acceso habilitado para introducir dichos vehículos, los agentes iniciaron las indagaciones oportunas. Durante la actuación, uno de los menores confesó haber forzado el vallado para meter los vehículos al recinto y no dejarlos en la calle, indicando además el lugar donde había ocultado el poste metálico para su posterior recuperación.
Diligencias judiciales y responsabilidad económica
Tras la identificación, la Policía Local contactó de inmediato con los tutores legales del menor e inició el procedimiento reglamentario, abriendo diligencias judiciales.
El concejal del área, Salvador Morató, ha puesto en valor «la labor de la Policía Local en la protección de los espacios públicos y la prevención de conductas contra el patrimonio municipal», al tiempo que ha recordado que «los daños ocasionados en instalaciones de uso colectivo generan un perjuicio económico que recae siempre sobre el infractor».
