El acto adquiría unas connotaciones especiales por tratarse del primero que diseña y convoca la citada entidad desde el fallecimiento de su fundador, José Luis Lliso, una persona erudita y activa, que, a base de tesón e ingenio, ha convertido a Archival en referente social. Su hija, Carmen María, continúa su legado y su labor al frente de la asociación.
Desde diciembre, mes de la defunción, sí que se han desarrollado diversos actos de homenaje a José Luis Lliso, como los llevado a cabo en el I Encuentro de Fiestas y Tradiciones organizado por EOS o el pasado mes, en un concurrido evento en el Palacio de Colomina de Valencia que reunió a numerosas personas y que contó con diversas intervenciones en las que se glosó la figura del fundador de Archival.
Este martes, en el aludido encuentro para reivindicar la orfebrería, el primero en intervenir fue Miquel Cremades, director-gerente del Centro de Artesanía de la Comunitat Valenciana, organismo anfitrión del evento.
Raíces, cultura y comercio
En su alocución destacó la “atención específica” que merece la artesanía”, ya que representa “raíces, cultura, comercio…”. Agradeció a “las fiestas valencianas” por potenciar esa artesanía y a Archival por su “sensibilidad por las tradiciones valencianas”, tras lo cual aprovechó para enmarcar la figura de José Luis Lliso.
Por su parte, la hija del fundador de la entidad, Carmen María, destacó la presencia en el acto de representantes del sector de la orfebrería, de asociaciones festeras, religiosas… Hizo hincapié en la defensa de Archival de oficios tradicionales “para que no se extingan”, y de la vinculación de objetos de orfebrería a recuerdos de momentos y lugares vividos con familiares fallecidos.
El encuentro se centró en la exposición de profesionales que han heredado el negocio y la pasión por la orfebrería de sus ancestros. Elisa Peris, de Orfebres Peris Roca, tercera generación al frente de su empresa, con taller que data de 1918 y centrado en piezas para indumentaria tradicional valenciana, fue la primera en hablar. Collares, escapularios, peinetas… forman parte de su repertorio.
Belleza y emoción
Creatividad, belleza, emoción…; aprendizaje mirando, tocando y repitiendo; el taller es archivo, escuela y laboratorio… fue enumerando sensaciones e ideas. También procedimiento, ya que explicó que “dibujo antes de hacer” y “así imagino peso, movimiento, montaje”. Cincelar, soldar, ensamblar, limar, pulir… continúo profiriendo Elisa Peris verbos ligados a su oficio.
“Los objetos artesanos pasan siempre por las manos del creador; de lo contrario son solo objetos y pierden emoción, esencia y alma”, sentenció.

En la misma línea de defensa y explicación de su oficio avanzó la intervención de Miguel Ángel Bertomeu, que repasó la historia y evolución de la fiesta alicantina de Les Fogueres de Sant Joan para enlazarla con las girandolas, tipo de aderezo que hilvana varias piezas y puede emplearse como pendiente o colgante. Fueron introducidas desde Francia en España con la corte de Felipe d’ Anjou, en el siglo XVIII.
“Cada pieza de orfebrería habla de historias, de identidad”, apuntó, para luego hacer un repaso a la aplicación de tecnología más novedosa en su ámbito, como el escaneado o el 3D, y mostrar trabajos realizados sobre esa base, como una imagen de la Virgen de los Desamparados.
El Santo Cáliz
Gabriel Piró, tercera generación también de una familia que desde hace 75 años tiene su sede laboral en Na Jordana, cerró la trilogía de ponencias. Especializado en arte suntuario y religioso, en especial se ha centrado en la reproducción del Santo Cáliz de la Catedral de Valencia, un objeto de demanda creciente y “un icono universal que se pide en todo el mundo”.

Piró Orfebres empezó con estas réplicas atendiendo una petición del arzobispo Agustín García-Gasco, que solicitó a la segunda generación una elaboración confeccionada de la manera más similar al original, “irrepetible porque no podemos crear otro con las mismas vetas, colores…”. Lo quería la Iglesia valenciana como símbolo autóctono, además de “para potenciar el amor por la Eucaristía y para divulgar que Valencia guarda el Santo Cáliz”, detalló Piró, especialista en reproducir la pieza en múltiples versiones, de más calidad a mayor sencillez.
