Marcela Velastegui, nacida en la localidad ecuatoriana de Loja y con una dilatada experiencia previa diplomática en Colombia, Serbia o Inglaterra, entre otros países, dejó Valencia al concluir su ciclo de cuatro años como cónsul general de Ecuador. En su lugar ha entrado la economista Nathaly Ortiz, con una carrera más endógena, centrada en instituciones de su país vinculadas a inversión y desarrollo económico. Dos perfiles diferentes.
La cónsul saliente se marcha con un amplio legado de participación social en Valencia. Llegó con el bagaje de su extensa trayectoria, sus cuatro posgrados y sus diversas publicaciones. Una vez aquí, se convirtió en vicedecana del Colegio Consular de Valencia, que reúne a los 44 cónsules (entre generales o de carrera diplomática y honorarios) y se prodigó en múltiples actos sociales.
Lo hizo tanto que en el tramo final del cuatrienio que por mandato podía permanecer en el cargo, recibió numerosos reconocimientos. Incluso los ha obtenido con posterioridad, ya que no ha dudado en retornar a Valencia a la mínima ocasión y de destacar, durante su consulado y posteriormente, el cariño que profesa a la ciudad del Miguelete.
En su introducción en Valencia tuvo un papel fundamental la Academia Internacional de Ciencias, Tecnología, Educación y Humanidades (AICTEH), que preside el doctor José Hoyo y que desde la capital de la Comunitat Valenciana se extiende con delegaciones en otras autonomías españolas y en diferentes países. Organiza múltiples actividades y ejerce de foro de unión entre personas de diferentes ámbitos de la sociedad autóctona.
Mi lindo Ecuador
Precisamente ha sido la propia AICTEH la que ha dado la alternativa a su sucesora, Nathaly Ortiz, al presentarla públicamente en la última ponencia organizada por la citada academia el mes pasado. Tuvo lugar en la sede de la entidad cultural centenaria Lo Rat Penat y lucía como título ‘Mi lindo Ecuador’.
La pronunció, con pasión, la nueva cónsul, economista con una década de experiencia en el impulso de políticas públicas y en inversión y financiación orientados al desarrollo sostenible. Está especializada en Gestión Financiera y Administración de Riesgos. Ha sido subsecretaria de Fortalecimiento a la Inversión y Presupuesto por Resultados en Ecuador, un departamento entre cuyos objetivos destaca mejorar la calidad del gasto público y promover incentivos a la inversión con enfoque social.
Su nueva misión en el consulado que abre sus puertas cada día en la calle Marqués de Sotelo de Valencia, consiste en garantizar servicios consultores eficientes y proteger a la comunidad ecuatoriana, un colectivo que, como ella misma enumeró en su exposición, abarca 125000 personas en la Comunitat Valenciana (casi un tercio del total nacional). De ellas, alrededor de 50000, según afirmó la propia Nathaly Ortiz, residen en la capital autonómica.
El de Valencia constituye uno de los seis consulados generales de Ecuador en España, junto a los de Málaga, Palma, Murcia, Barcelona y Madrid. Cuenta con otros ocho honoríficos, entre los cuales se halla el de Alicante.
Ortíz centró su alocución en relatar los encantos de su país. Habló de sus tres zonas diferenciadas, de sus tres regiones geográficas naturales: Costa lLitoral), la Sierra (Interandina) y el Oriente (Amazonía). También se adentró con sus palabras en las afamadas islas Galápagos.
Y enlazó esa descripción con el carácter trabajador y honesto con el que definió a sus compatriotas, un aspecto en el que ahondó para señalar cómo se ha pasado de que ejerzan tareas profesionales mayormente vinculadas a servicios domésticos o agrícolas a que desarrollen labores que exigen una formación académica o una preparación más específica, principalmente ligadas a una segunda generación de ecuatorianos en España.
Ahora, al frente de cinco funcionarios en el consulado de Valencia, recalcó su predisposición a prestar el mejor servicio posible a los nativos de Ecuador residentes en la Comunitat Valenciana.
