Compromís de l’Horta Sud ha hecho pública una declaración ante la próxima aprobación del Documento de Regulación Aeroportuaria 2027-2031 (DORA III), que deberá ser aprobado por el Consejo de Ministros antes del 30 de septiembre, en la que reclama al Gobierno de PSOE y Sumar que no apruebe las actuaciones destinadas a incrementar la capacidad del aeropuerto de València-Manises sin determinar previamente las consecuencias que tendrá este crecimiento sobre l’Horta Sud y el conjunto del área metropolitana.
La formación considera que la decisión no puede abordarse únicamente desde las necesidades de crecimiento de Aena, sino que debe incorporar los efectos sobre un territorio que ya soporta las consecuencias de la actividad aeroportuaria y de un modelo turístico en expansión. Compromís señala especialmente la presión sobre la vivienda, la saturación del transporte y las infraestructuras metropolitanas, las necesidades adicionales de servicios públicos y el impacto acústico sobre los municipios próximos al aeropuerto.
La declaración adquiere especial relevancia después de que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) haya cuestionado las previsiones de tráfico de Aena para el DORA III. Mientras Aena parte de un crecimiento medio del 1,3 % anual, la CNMC considera esta previsión excesivamente conservadora y propone elevarla al 2,2 %, una diferencia que representaría aproximadamente 20 millones de pasajeros más en 2031 en el conjunto de la red aeroportuaria.
Compromís reclama que, si el documento que finalmente llega al Consejo de Ministros incorpora un escenario de crecimiento diferente del que ha sido objeto de la tramitación previa, se hagan públicas las previsiones concretas de pasajeros y operaciones para València-Manises y se dé participación a la Generalitat y a los ayuntamientos afectados antes de adoptar una decisión que puede condicionar el territorio durante décadas.
El impacto sobre l’Horta Sud
La formación sostiene que la ampliación de Manises no puede analizarse únicamente dentro del recinto aeroportuario, ya que cada incremento de pasajeros genera necesidades de movilidad, transporte público, carreteras, seguridad, emergencias, servicios sanitarios y otros recursos que deben ser asumidos por diferentes administraciones.
A ello se añaden, para los municipios más próximos, el ruido de las aeronaves, las operaciones sobre zonas habitadas, las servidumbres aeronáuticas, las afecciones ambientales y las limitaciones que la infraestructura impone sobre el territorio.
Compromís considera también que el crecimiento aeroportuario debe analizarse en relación con el problema de la vivienda en el área metropolitana. La formación señala que el encarecimiento residencial de València está desplazando población hacia municipios próximos y aumentando la demanda sobre mercados locales con una oferta limitada.
“No atribuimos al turismo todos los problemas de vivienda, que tienen causas diversas, pero tampoco podemos actuar como si un modelo basado en incrementar permanentemente el número de visitantes no tuviera consecuencias sobre el mercado residencial, la movilidad y los servicios públicos”, recoge la declaración.
La formación defiende el turismo y la conectividad internacional, pero apuesta por “una actividad de mayor calidad, más valor añadido, mejor empleo y mayor retorno social”, frente a una estrategia centrada exclusivamente en aumentar el número de visitantes.
Una franja nocturna para proteger el descanso
Compromís incorpora también una reivindicación específica sobre el ruido aeroportuario. Según el Informe Anual de Ruido del Aeropuerto de Valencia de 2025 de Aena, durante ese año se registraron 11.491 movimientos aeronáuticos nocturnos, una media superior a 31 aterrizajes o despegues cada noche.
Ante estos datos, la formación reclama que el DORA III establezca una franja efectiva de protección del descanso entre las 00:00 y las 06:00 horas, limitando durante ese periodo las operaciones a aquellas debidamente justificadas por razones de emergencia, seguridad u otras circunstancias excepcionales.
También solicita una revisión de la ubicación y representatividad de la red de medidores acústicos del aeropuerto de València-Manises, con participación de los municipios afectados, para que los datos reflejen de la manera más fiel posible la exposición real al ruido aeronáutico en las zonas habitadas.
Compromís plantea además que Aena ponga en funcionamiento una ventanilla única de atención a las personas afectadas por el ruido aeroportuario, que centralice la información, las reclamaciones y la tramitación relacionada con los planes de aislamiento acústico.
El 30 de septiembre, fecha clave
La formación reclama al Gobierno de coalición de PSOE y Sumar que actúe antes del 30 de septiembre y que las actuaciones del DORA III destinadas a incrementar la capacidad de València-Manises no sean aprobadas o queden expresamente condicionadas hasta que se hagan públicas las previsiones definitivas de pasajeros y operaciones.
También pide que se determinen los efectos sobre el ruido, la movilidad, los servicios públicos, la vivienda y el territorio; que se aclare la tramitación ambiental correspondiente y que la Generalitat y los municipios afectados tengan la oportunidad de pronunciarse sobre el escenario definitivo.
Compromís sostiene que l’Horta Sud “no puede limitarse a asumir las consecuencias de decisiones adoptadas sin la participación del territorio” y reclama que cualquier crecimiento del aeropuerto sea compatible con el derecho a la vivienda, unos servicios públicos suficientes, una movilidad asumible, la protección del territorio y el descanso de la población.
