El Museo de la Catedral de Valencia cumple 265 años de su creación, en 1761. Durante este tiempo ha ido recopilando todo tipo de obras religiosas, desde cuadros hasta esculturas, pasando por escudos, arquetas o cálices. Lo ha venido haciendo con el objetivo de conservar, investigar y divulgar.
En 2015 experimentó una última reforma que le permitió ampliar su espacio y, sobre todo, organizar mejor los objetos que expone. En unos meses clave para Valencia por celebrarse el III Año Jubilar del Santo Cáliz, que se encuentra en su propia capilla en el recinto catedralicio, la cifra de visitantes se ha multiplicado y, a estas alturas, ya supera la del pasado año.
Para conocer con más detalle la situación de las instalaciones museísticas, de su actualidad y su vinculación con el resto de espacios del templo, José Verdeguer, canónigo conservador y director del Museo de la Catedral, responde en esta entrevista a diferentes cuestiones que le planteamos.

-La propia sala capitular del Santo Cáliz y el Miguelete, ¿forman parte del Museo o son espacios independientes no considerados como museo propiamente dicho pese a su riqueza monumental y su imaginería religiosa?
No, son espacios distintos. La visita cultural a la Catedral incluye el museo, la capilla del Santo Cáliz, la nave central, las naves laterales y la girola. El Miguelete es también visitable, pero con una entrada independiente.
-¿Se nota el Año Jubilar del Santo Cáliz en un incremento de visitas, en general, al Museo? ¿O el aumento del turismo religioso? ¿De qué número de visitantes anual estamos hablando?
Ambas cosas están repercutiendo en un crecimiento de visitantes. En 2025, entre visita cultural y Miguelete, la Catedral recibió 764.266 visitantes. En lo que llevamos de 2026 estamos en unas cifras superiores en torno a un 15%. Tanto el interés por el Santo Cáliz y este III Año Jubilar, como el incremento general del interés turístico que despierta Valencia está favoreciendo este incremento de visitas.
-¿De las 200 obras expuestas, o del conjunto de la colección, qué suele llamar más la atención del público?
Los visitantes suelen quedarse muy sorprendidos por nuestra Custodia Procesional, la que procesiona el domingo del Corpus Christi. Les llama también la atención la talla del Mal Ladrón, que es una de las primeras piezas que el visitante ve al entrar en el Museo, y que tiene una expresión facial muy poderosa. El Nacimiento de Cristo de Vicente López Portaña suele ser también un cuadro muy apreciado por los visitantes.
Fuera ya del Museo, muchos visitantes buscan los dos grandes cuadros de Francisco de Goya en la capilla de San Francisco de Borja. También los frescos renacentistas de los Ángeles Músicos.
Por supuesto, el “más buscado” por todos los visitantes es el Santo Cáliz. Las motivaciones para querer verlo son muy diferentes: la devoción, el interés cultural e histórico, la curiosidad por las leyendas relacionadas con él…

-¿Cuáles son las tres piezas más antiguas, cronológicamente, y las tres más nuevas?
Más antiguas: El Santo Cáliz (Tallado probablemente en los siglos II- I a.C), El relicario del Lignum Crucis Hohenstauffen (Ingreso en la catedral en 1326), La tabla de la duda de Santo Tomás fechada en el año 1400.
Más nuevas: El lienzo de la procesión del Corpus por la puerta de los apóstoles de la Catedral de Valencia del artista Julio Peris Brell de 1916, el boceto del viril de la custodia procesional de Francisco Pajarón de 1941 y El retrato de Monseñor Miguel Roca Cabanellas del pintor valenciano Alexis Alemany de 2012.
-¿Existe alguna pieza de reciente incorporación al Museo?
Sí, el retrato del canónigo D. José María Navarro Darás, un óleo sobre lienzo del artista Antonio José Estruch, fechado en 1878.
-De las obras recuperadas o restauradas, como la imagen de San Vicente, ¿alguna lo ha sido recientemente? Aquí estaría bien saber la historia de recuperación de alguna de ellas. No sé si fue hacia tiempo o la policía autonómica ha tenido algo que ver.
La Catedral de Valencia recuperó en 2022 una tabla del siglo XVI, obra de Vicente Masip (padre de Juan de Juanes), que estaba desaparecida desde 1939 tras ser localizada por personal del museo de la catedral en un anticuario. La obra “Cristo patiens” , forma parte de la predela de un retablo mutilado que originalmente estaba en la capilla del Palacio Arzobispal de Valencia.
-¿Está prevista alguna ampliación/remodelación?
No, el actual museo de la Catedral es bastante reciente. Fue inaugurado en junio de 2016, tras un trabajo de ampliación para incorporar un segundo piso e integrar la excavación arqueológica en su recorrido, entre otros trabajos.
-Y, dentro de la proliferación de investigaciones y obras literarias, ¿han percibido que acuden cada vez más estudiosos del arte al recinto museístico?
En general, muchos estudiosos tienen interés por los diferentes tesoros que custodiamos aquí en la Catedral, sea en el Museo o, por ejemplo, en nuestro archivo-biblioteca. Recibimos con mucha frecuencia peticiones de fotografías, bibliografía, poder ver las piezas in situ… Dentro de priorizar la seguridad y conservación de las piezas, siempre procuramos atender cualquier petición al respecto que recibimos.
-¿El Museo está realizando algún tipo de campaña -dentro del ámbito religioso o de museos municipales- para promocionar su encanto?
La promoción del museo forma parte de la propia promoción de la visita a la Catedral. Este año, por ejemplo, hay una colaboración muy estrecha con las administraciones públicas y con entidades como Visit Valencia para dar a conocer la Seo en el contexto de este III Año Jubilar. Igualmente, la Catedral difunde, a través de sus propios medios, como las redes sociales, o través de los medios del Arzobispado de Valencia, los encantos de su colección artística, del propio edificio y de la visita organizada para conocerlos.

