El pasado 7 de junio, durante el transcurso de un punto de verificación de alcohol y drogas, establecido por agentes del Destacamento de Tráfico de la Guardia Civil de Gandía, se identificó al conductor de un Vehículo de Movilidad Personal (VMP), el cual fue sometido a la prueba de alcohol legalmente establecida mediante el método de aire espirado.
Al conductor también se le denunció por no haber inscrito el patinete eléctrico en el Registro Nacional de Vehículos de DGT, siendo obligatorio el registro de este tipo de vehículos desde enero de 2026.
Los hechos ocurrieron en las proximidades del Grao de Gandía y gracias a la intervención de los agentes encargados de la vigilancia del tráfico, se pudo evitar un siniestro de graves consecuencias, debido a la vulnerabilidad de este tipo de conductores, cuando circulaba teniendo las condiciones psicofísicas mermadas por la considerable tasa de alcohol con la que conducía el vehículo. EFE
