Las fuertes lluvias de esta semana han supuesto una nueva prueba para los municipios de l’Horta Sud, a casi dos años después de la DANA. El episodio del pasado miércoles, con lluvias torrenciales en cortos periodos de tiempo, ha permitido comprobar el funcionamiento de algunas actuaciones ejecutadas desde entonces, pero también ha vuelto a señalar puntos donde persisten problemas de drenaje o actuaciones pendientes.
Aldaia y Paiporta han destacado el comportamiento de algunas de sus nuevas infraestructuras, mientras que Torrent y Alfafar registraron inundaciones o sobrecargas en determinados puntos. En Catarroja, el agua llegó a acumularse temporalmente en las zonas más sensibles, aunque el municipio recuperó la normalidad después de las horas de mayor intensidad.
El episodio de fuertes lluvias deja así una fotografía desigual de la reconstrucción en la comarca, en un momento en el que continúan ejecutándose obras municipales y siguen pendientes proyectos de mayor envergadura para reducir el riesgo frente a futuras inundaciones.
La nueva canalización de Aldaia evacúa el agua hacia La Saleta
Uno de los municipios donde las actuaciones recientes pudieron ponerse a prueba fue Aldaia.
Las obras de evacuación de aguas pluviales realizadas tras la DANA permitieron reducir el caudal del barranco de La Saleta a su paso por el casco urbano durante las precipitaciones del miércoles.
El alcalde, Guillermo Luján, explicó que la nueva canalización ejecutada en la zona de la estación permitió que el agua abandonara con mayor rapidez el núcleo urbano y que la cota bajara hasta los 1,40 metros.
Se trata de una canalización subterránea situada en la zona norte y destinada a aliviar el caudal y conducir el agua hacia las zonas más bajas del término municipal, entre ellas el barranco y la poza de La Saleta.
La actuación todavía está pendiente de finalizar por completo, pero ya se encuentra operativa. Luján recordó además que se trata de una infraestructura reclamada desde hace décadas.

Paiporta prueba sus nuevas soluciones de drenaje
También Paiporta ha podido comprobar el funcionamiento de algunas de las actuaciones realizadas después de 2024.
Las lluvias alcanzaron intensidades de hasta 60 litros por metro cuadrado en una hora y la Policía Local contabilizó 52 servicios durante el episodio, parte de ellos relacionados directamente con las precipitaciones.
Hubo acumulaciones de agua en bajos y calles, desplazamiento de tapas y pequeñas incidencias, pero durante la madrugada el municipio ya fue recuperando la normalidad.
El Ayuntamiento destacó el comportamiento de las actuaciones de drenaje urbano ya ejecutadas. Una de ellas es la de la plaza Blasco Ibáñez, donde se ha instalado un nuevo sistema con capacidad aproximada para 30.000 litros.
El barranco del Poyo permaneció bajo vigilancia durante toda la noche y se mantuvo la coordinación con los municipios situados aguas arriba. A las 05:01 horas, tras consultar con la Confederación Hidrográfica del Júcar, sus caudales se encontraban ya en nivel verde.
El episodio también dejó algunas acumulaciones de agua en la carretera de Albal, que desaparecieron durante la madrugada.

Torrent vuelve a mirar al barranco de l’Horteta
El balance fue diferente en Torrent, uno de los municipios que registró las precipitaciones más intensas de la comarca.
En la ciudad se acumularon más de 97 litros por metro cuadrado, 74 de ellos en apenas media hora. El agua inundó pasos inferiores, entró en algunas viviendas y dejó vehículos atrapados.
Uno de los puntos más afectados fue el túnel de Parc Central, que tuvo que permanecer cerrado mientras se desarrollaban las labores de achique.
El episodio ha vuelto a situar además el foco sobre el barranco de l’Horteta. La alcaldesa, Amparo Folgado, ha reclamado actuaciones preventivas sobre este cauce después de asegurar que durante las lluvias llegó a transportar un caudal superior al del barranco del Poyo antes de la confluencia de ambos.
El propio Ayuntamiento de Torrent identifica el entorno de los barrancos del Poyo y l’Horteta entre las zonas con mayor peligrosidad de inundación del término municipal y mantiene en marcha diferentes actuaciones de reconstrucción de infraestructuras dañadas por la DANA.

El alcantarillado de Alfafar rozó momentos de sobrecarga
En Alfafar, el último episodio puso a prueba especialmente la red de saneamiento.
El concejal de Urbanismo, Arcadio Del Real, explicó que los colectores registraron momentos puntuales de sobrecarga por el elevado volumen de agua recibido y por la posición del municipio dentro de la red de drenaje.
La situación provocó acumulaciones de agua en algunas calles y, en determinados casos, su entrada en patios. Según el Ayuntamiento, los imbornales respondieron correctamente y los niveles de los colectores comenzaron a normalizarse a medida que disminuyó la intensidad de las precipitaciones.
El episodio ha llevado a mantener la revisión y limpieza de la red ante la posibilidad de nuevas lluvias.
Catarroja recupera la normalidad tras acumulaciones puntuales
En Catarroja, otro de los municipios más castigados por la DANA de 2024, llegaron a registrarse más de 40 litros por metro cuadrado en una hora.
La alcaldesa, Lorena Silvent, explicó que algunos de los puntos más sensibles presentaron agua en superficie durante aproximadamente media hora antes de recuperar la normalidad. El municipio había activado previamente sus servicios de guardia y mantenía coordinación entre los distintos dispositivos municipales.
Silvent ha señalado también el impacto que este tipo de episodios continúa teniendo sobre una población que todavía atraviesa el proceso de recuperación de la DANA de 2024.

La asignatura pendiente: los grandes cauces y las obras estructurales
El comportamiento de las redes municipales es solo una parte del problema de las inundaciones en l’Horta Sud. Al mismo tiempo que los ayuntamientos desarrollan actuaciones de saneamiento, drenaje y reconstrucción, siguen sobre la mesa proyectos estructurales relacionados con los grandes cauces de la comarca.
Fuentes de la Generalitat Valenciana han criticado esta semana el ritmo de las reparaciones del alcantarillado tras la DANA y sostienen que solo se ha ejecutado el 11,25 % de las actuaciones previstas, una cifra que el Consell atribuye al modelo elegido por el Gobierno central para canalizar las ayudas a los municipios.
La Generalitat cuestiona que el Estado transfiriera 300 millones de euros a los ayuntamientos para gestionar directamente estas actuaciones y considera que este procedimiento ha ralentizado la ejecución. Se trata de una valoración del Ejecutivo autonómico sobre el desarrollo de las ayudas, no de una conclusión compartida por todas las administraciones implicadas.
A ello se añaden las grandes actuaciones hidráulicas pendientes. En el barranco del Poyo continúan los proyectos destinados a aumentar la protección frente a avenidas, mientras que las obras estatales previstas en La Saleta han avanzado este año hasta la fase de contratación.
Las lluvias de esta semana han mostrado, en cualquier caso, que la reconstrucción frente al riesgo de inundaciones avanza a velocidades diferentes en l’Horta Sud. Algunas de las nuevas soluciones ya han tenido ocasión de demostrar su funcionamiento, mientras que otros puntos de la comarca continúan dependiendo de actuaciones provisionales, redes de drenaje sometidas a fuertes tensiones y proyectos estructurales todavía por completar.
