La Comisión Ejecutiva Permanente del PSPV–PSOE de Quart de Poblet aprobó ayer, 19 de octubre, una resolución política contra la implantación de una incineradora en el municipio y en el entorno de Aldaia y el Barrio del Cristo. La agrupación exige a la Generalitat alternativas que prioricen la prevención, la reutilización y el reciclaje, y rechaza que las carencias del sistema metropolitano se traduzcan en nuevas cargas ambientales para Quart.
«La salud de nuestros vecinos y vecinas debe estar por delante de cualquier cálculo de rentabilidad. Quart lleva décadas trabajando por un entorno más saludable y ese esfuerzo debe tener continuidad en las decisiones sobre los residuos», señala el secretario general de la agrupación, Adolfo Gadea.
La resolución reclama conocer las previsiones del Plan Integral de Residuos de la Comunitat Valenciana 2025–2035 para el área V2: tecnologías, ubicación, capacidad, procedencia de los residuos, costes y financiación. También exige una evaluación científica transparente, sometida a revisión técnica independiente, que compare alternativas y estudie las emisiones, la calidad del aire y los efectos acumulados sobre la población.
«La Generalitat tiene que explicar qué pretende hacer y justificar por qué, escuchar a la ciudadanía y estudiar otras opciones antes de comprometer una inversión que condicionaría durante décadas el futuro de nuestra comarca», añade Gadea.
La agrupación subraya que incinerar no equivale a reciclar y que quemar materiales recuperables destruye recursos. La combustión libera CO₂, incluido el de origen fósil de los plásticos, y genera cenizas que requieren tratamiento. Por eso, reclama que la Generalitat no presente el aprovechamiento energético como garantía suficiente de sostenibilidad: antes debe acreditar las necesidades reales, comparar las alternativas y justificar que se han priorizado las opciones de menor impacto. La rentabilidad de una instalación no puede decidir el modelo ambiental de toda una comarca
La resolución pide determinar cuánto rechazo quedaría tras mejorar la prevención y el reciclaje, comparar el balance climático completo y evitar contratos que obliguen a mantener un suministro mínimo de residuos. La responsabilidad metropolitana exige que todos los municipios reduzcan sus residuos y mejoren su separación, sin concentrar nuevas cargas ambientales en Quart.
Como alternativa, proponen reforzar la recogida separada de materia orgánica, el compostaje, la recuperación de materiales y la mejora de las plantas existentes. La reparación, la reutilización y el empleo local forman parte de esta apuesta por una economía circular y baja en carbono, coherente con el Pacto Verde Europeo y la Agenda 2030.
La agrupación se une a las poblaciones de l’Horta Sud que rechazan la instalación y propone un debate comarcal junto a la Mancomunitat. Participará activamente en las iniciativas de entidades vecinales, ecologistas y sindicales que promuevan estudios, encuentros públicos y alegaciones, respetando su autonomía y reconociendo las aportaciones de Ecologistes en Acció.
