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Miquel Trujillo rescata en ‘Veus soterrades a Beniagrell’ las historias que Massamagrell guardó durante generaciones

Cuatro años de investigación han sido necesarios para reconstruir historias familiares, testimonios orales y documentos privados que recuperan una parte de la memoria de Massamagrell apenas recogida hasta ahora por escrito

Presentación del libro en la Casa de la Cultura de Massamagrell

Durante décadas fueron historias que se contaban en casa. Recuerdos transmitidos entre padres, hijos y nietos, documentos guardados por las familias, dietarios escritos hace casi un siglo guardados en un cajón y nombres que continuaban formando parte de la memoria de Massamagrell aunque buena parte de sus vidas nunca hubiera llegado a los libros.

De esas voces nace Veus soterrades a Beniagrell, el trabajo al que Miquel Trujillo Bernalte ha dedicado cuatro años de investigación. Profesor de Valenciano y Audiovisuales antes de jubilarse, antiguo alcalde de Massamagrell y vinculado posteriormente al teatro amateur y a la escritura, Trujillo ha construido un relato a medio camino entre la investigación histórica, la memoria familiar y la recreación literaria.

El libro parte precisamente de aquello que su título anuncia: sacar a la superficie historias que permanecían bajo tierra. No necesariamente porque fueran desconocidas entre los vecinos, sino porque muchas habían sobrevivido únicamente a través de la transmisión oral o permanecían en documentación particular nunca publicada.

Para reconstruirlas, trujillo ha hablado con numerosos vecinos, ha consultado memorias familiares, dietarios de los años treinta y documentación conservada durante generaciones. La participación de las propias familias ha sido, explica, fundamental para poder recomponer unas vidas que atraviesan distintos momentos de la historia local y que encuentran en la Guerra Civil y la posguerra algunos de sus episodios más dolorosos.

Una pista en un dietario conectó Massamagrell con Sevilla

La investigación llevó a Trujillo mucho más allá de Massamagrell. Uno de los hallazgos surgió al contrastar el dietario de un vecino del municipio con la historia de un joven de 14 años que había coincidido con él durante aquellos años.

Aquella pista terminó conduciendo hasta Sevilla y hasta los descendientes de uno de los protagonistas de la obra. Su familia había rehecho allí su vida después de que él huyera tras ser condenado al terminar la guerra. Décadas después, esa investigación consiguió unir de nuevo ambas historias.

Una de sus nietas, Rosario Santos, acabó incluso formando parte del propio libro. El capítulo 44 recoge una visita que realizó a Massamagrell alrededor de una década atrás y su historia se incorporó así a una narración en la que las generaciones actuales dialogan constantemente con quienes vivieron aquellos acontecimientos.

‘Fem Memòria’ reúne al autor y a familiares de los protagonistas

Veus soterrades a Beniagrell se presentó durante las jornadas Fem Memòria, en septiembre en la Casa de Cultura de Massamagrell. Entre los asistentes, se encontraba Rosario, pero no únicamente como familiar de uno de los personajes recuperados por Trujillo, sino como parte de una historia que el libro había prolongado hasta el presente.

La asistencia sorprendió al propio autor al reunir a numerosos vecinos junto al alcalde, Paco Gómez; la concejala de Memoria Histórica, Araceli Munera, y la responsable municipal de Cultura, M.ª José Pérez.

La primera presentación del libro tuvo además un significado particular por celebrarse dentro de las jornadas Fem Memòria de Massamagrell, ya que el municipio dedica cada año estas jornadas al recuerdo de las víctimas de la Guerra Civil y la dictadura. Este año, el programa recordó una vez más a los 43 vecinos y vecinas del municipio fusilados en el Terrer de Paterna y reunió a familiares, asociaciones de víctimas y representantes municipales.

En ese contexto, presentar una obra construida precisamente a partir de recuerdos familiares y voces conservadas durante generaciones adquirió un significado especial.

Tres generaciones para contar una época

El hilo del libro recorre tres generaciones a través de Francesc, Miquel y Ferran. Según explica el autor, Francesc trabajó como cochero de la marquesa de Dos Aguas. Buena parte de lo que Trujillo ha podido reconstruir de su vida procede de los testimonios familiares que todavía perviven.

Su hijo Miquel vivió una realidad muy distinta. Sindicalista durante la Segunda República y miembro del comité revolucionario de Massamagrell durante la Guerra Civil, fue condenado a muerte tras el conflicto. Su hijo tenía solamente seis años cuando perdió a su padre.

Es precisamente ese niño uno de los centros emocionales de Veus soterrades a Beniagrell. A través de él aparecen lugares como la cárcel de Sagunto, hasta donde acudía acompañado por su madre, y situaciones familiares atravesadas por la represión y sus consecuencias.

Trujillo concibe el libro también como un homenaje a aquel niño y a una familia obligada a vivir con unas heridas que se prolongaron mucho más allá del final de la guerra. La sinopsis de la obra expresa ese deseo de que el relato pueda convertirse en un elemento reparador de “las heridas del alma de un niño que vivió la guerra civil española”, en palabras del propio autor.

Cuando los documentos terminan y comienza la literatura

Pero la obra no es estrictamente un ensayo histórico. Según explica su autor, su proceso creativo parte de personas y acontecimientos reales, pero recurre a la ficción documental para reconstruir aquello que ninguna fuente puede conservar: conversaciones, escenas cotidianas o encuentros que pudieron producirse en determinados contextos. Ahí establece también el límite entre investigación y literatura.

Los acontecimientos sobre los que construye la narración están documentados o proceden de testimonios, pero algunos diálogos y situaciones son recreados para hacer posible el relato. La intención, explica, es situar a personajes concretos dentro de circunstancias históricas reales y construir conversaciones verosímiles para el lector actual.

El procedimiento le permite además retroceder mucho más allá de la Guerra Civil. En algunos pasajes viaja hasta los siglos XVIII y XIX. Al abordar, por ejemplo, la Guerra de Sucesión y la batalla de Almansa, parte del hecho de que en Massamagrell hubo vecinos vinculados a los distintos bandos para recrear personajes y situaciones de aquella época.


Una herramienta en las aulas para estudiar la historia desde cerca

Tras años dedicado a la docencia, Trujillo sostiene que existe un gran interés entre los jóvenes por conocer el pasado, especialmente cuando pueden relacionarlo con lugares, familias y hechos próximos. Por eso ha llevado ejemplares de Veus soterrades a Beniagrell a institutos de la comarca y los ha dejado a disposición de los departamentos de Historia y sus alumnos. Desde su experiencia como profesor, considera que “la historia local puede ser una buena puerta de entrada para que el alumnado se acerque a episodios como la Guerra Civil o la posguerra desde una realidad que reconoce como propia”.