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Mompó alerta del efecto de la prórroga presupuestaria en los municipios y pide pensar en clave comarcal

El presidente de la Diputación de Valencia defiende que los alcaldes deben mirar más allá de su término municipal para desarrollar proyectos compartidos más potentes

Por Amparo Piera
Presupuestos de la Diputación

Vicent Mompó ha protagonizado este lunes el último desayuno informativo antes del verano con los medios digitales de la Comunitat Valenciana, en un encuentro en el que hizo balance de la actividad de la Diputación de Valencia y abordó algunos de los principales retos de la institución provincial: la respuesta tras la DANA, la vertebración del territorio, la mejora de servicios en los municipios, la vivienda y la necesidad de impulsar proyectos con una mirada más comarcal.

El presidente de la Diputación de Valencia, en el cargo desde julio de 2023 y alcalde de Gavarda desde 2011, defendió el papel de la institución como una administración útil para los municipios. Mompó recordó que la Diputación trabaja para 266 municipios, 26 mancomunidades y tres entidades locales menores, y aseguró que esa cercanía explica, a su juicio, la valoración ciudadana de la institución. “Somos la institución que mejor valoran los ciudadanos, según los últimos estudios publicados”, señaló Mompó, que vinculó esa percepción al trabajo cotidiano que la Diputación realiza en los pueblos y a su capacidad para dar respuesta en momentos de dificultad.

La factura de la prórroga presupuestaria
Durante la jornada de encuentro, El Meridiano de l’Horta preguntó a Vicent Mompó directamente sobre el impacto económico que puede tener en los municipios la prórroga de los presupuestos de la Diputación de Valencia. La institución trabaja en 2026 con las cuentas de 2025 prorrogadas, después de que no se haya cerrado un acuerdo político para aprobar un nuevo presupuesto provincial, una situación que condiciona la planificación de subvenciones, inversiones y proyectos municipales.
Preguntado por cómo puede afectar este escenario a los municipios pequeños, especialmente a aquellos que dependen en gran medida de la inversión provincial para desarrollar actuaciones necesarias, Mompó fue claro sobre los plazos que pueden abrirse a partir de ahora. “Van a tardar mucho, hasta diez años. La dimensión es tal que incluso habrá cosas que no se podrán hacer”, afirmó el presidente de la Diputación.
Mompó añadió que ahora corresponderá también a los alcaldes y alcaldesas explicar a sus vecinos la complejidad del escenario económico y administrativo. “Es el turno de los alcaldes y alcaldesas de saber trasladar a sus ciudadanos la problemática de las inversiones y los presupuestos”, apuntó.

Los municipios deben “pensar más allá de las lindes municipales”
Más allá de la coyuntura presupuestaria, Mompó insistió en una idea que sobrevoló buena parte del encuentro: “los municipios deberán acostumbrarse a mirar más allá de sus propias lindes si quieren desarrollar proyectos más potentes y prestar mejores servicios”, repitió Mompó en varias ocasiones.
El presidente de la Diputación defendió que no todos los servicios, equipamientos o recursos pueden estar en todos los pueblos, y que esa realidad obliga a abrir una reflexión sobre la planificación comarcal. A su juicio, la mejora de la atención ciudadana pasa muchas veces por impulsar proyectos compartidos entre municipios próximos, en lugar de reproducir estructuras pequeñas que después no tienen capacidad suficiente.
La idea, defendió, no es que los pueblos renuncien a tener servicios, sino que puedan acceder a prestaciones más fuertes si se planifican a escala comarcal. “Si se lucha por conseguir algo a nivel comarcal y más grande, sería más económico y el territorio tendría un mejor servicio”, señaló.
Mompó avanzó que la Diputación trabaja en un documento de 30 páginas que recogerá el modelo de institución que quiere plantear de cara al futuro, con un nuevo organigrama y una hoja de ruta centrada en recuperar el sentido original de las diputaciones: garantizar que todos los pueblos, con independencia de su tamaño, puedan acceder a servicios básicos y oportunidades.

La DANA como prueba de utilidad institucional
La DANA también ocupó parte del encuentro, aunque Mompó la abordó desde un plano distinto al debate presupuestario. El presidente provincial defendió que la catástrofe demostró la importancia de contar con instituciones capaces de movilizar recursos y actuar de forma rápida junto a los municipios afectados.
“Ese día y todos los posteriores salimos solo con la intención de ayudar. Los alcaldes de los municipios más afectados, por supuesto, fueron los primeros, y desde la Diputación también hemos estado al lado en todo momento”, señaló.
Preguntado por las consecuencias políticas que la gestión de la DANA puede tener en los municipios afectados, Mompó reconoció que la catástrofe ha marcado y seguirá marcando la vida pública local. A su juicio, el impacto no dependerá únicamente de las siglas, sino de cómo haya respondido cada dirigente municipal a las necesidades reales de sus vecinos y vecinas. El presidente provincial sostuvo que todos los responsables públicos de las zonas afectadas “se han visto y se van a ver afectados” de una u otra manera, y apuntó que la ciudadanía valorará si sus alcaldes y alcaldesas “han salido a la calle” y han sabido estar a la altura de la situación.
Mompó admitió que la gestión de la DANA ha tenido un coste político, pero aseguró que volvería a actuar de la misma forma. “Estamos pagando el precio, pero a gusto. Volvería a hacer lo mismo”, afirmó.
El reto de crear condiciones para hacer los pueblos más atractivos
La vivienda fue otro de los asuntos abordados durante el desayuno informativo. Mompó recordó que la competencia principal corresponde al Gobierno central y a la Generalitat Valenciana, aunque defendió que la Diputación sí puede actuar en aquello que le es propio: mejorar los municipios para que vivir fuera de las grandes áreas urbanas sea una opción real. El presidente provincial planteó que el problema no se resuelve únicamente hablando de vivienda disponible, sino creando condiciones de vida. Transporte asequible, servicios públicos, oportunidades para la juventud, infraestructuras y equipamientos son, a su juicio, claves para que más ciudadanos puedan plantearse vivir en pueblos y municipios de menor tamaño.
En este punto, Mompó vinculó el debate de la vivienda con el desequilibrio territorial. Según expuso, una parte muy elevada de la población, el ochenta por ciento, se concentra en una porción reducida del territorio, el veinte por ciento. La Diputación, defendió, “debe centrarse en reforzar esos servicios municipales y dejar la competencia directa en vivienda a las administraciones que la tienen atribuida.”
El futuro político del PP en los municipios
El encuentro también dejó espacio para cuestiones de carácter orgánico, aunque Mompó evitó cerrar escenarios sobre su futuro político. El presidente provincial reconoció que le gustaría culminar el proyecto iniciado al frente de la Diputación y que necesitaría “una legislatura más o incluso dos” para consolidarlo, aunque no despejó cuál será su próximo destino. También defendió la necesidad de hablar más dentro del partido y de normalizar el debate político interno. “Hay que sentarse y hablar. Hablar aunque no se arregle nada y no se llegue a acuerdos, pero hay que hablar mucho”, señaló.
Valenciano, patrimonio y señas propias
El presidente provincial dedicó también parte de su intervención a la defensa del valenciano, la cultura y el patrimonio local. Mompó reivindicó la necesidad de apoyar el uso social e institucional del valenciano, siempre dentro de la normativa de la Acadèmia Valenciana de la Llengua, y defendió que empresas e instituciones puedan adaptar sus portales y herramientas digitales a la lengua propia. En esta misma línea, destacó el apoyo de la Diputación a la pilota valenciana a través del Plan de Trinquetes, dotado con más de 12 millones de euros, así como la restauración de iglesias y patrimonio local, especialmente en municipios pequeños donde estos edificios constituyen en muchos casos el principal patrimonio histórico y artístico del pueblo.

El desayuno dejó así una idea de fondo que atraviesa buena parte del discurso de Mompó: una Diputación útil para los municipios, pero también una Diputación que quiere empujar a los alcaldes a pensar menos en clave local aislada y más en clave comarcal, especialmente en un momento marcado por la DANA, la prórroga presupuestaria y las dificultades para sostener inversiones y servicios en todos los pueblos.

El encuentro estuvo propiciado por la Asociación de Medios Digitales de la Comunidad valenciana AMDComVal.