Las instalaciones de depuración de Paterna se han convertido en el entorno real de ensayo de seis tecnologías destinadas a mejorar la eliminación de microplásticos, restos de medicamentos, plaguicidas y bacterias resistentes a los antibióticos presentes en las aguas residuales.
Los trabajos forman parte de INNOCUA, un proyecto de I+D+i financiado por Ivace+i Innovación y fondos FEDER que busca desarrollar tratamientos avanzados capaces de mejorar la calidad del agua regenerada y facilitar su reutilización con mayores garantías sanitarias y ambientales.
El proyecto está coordinado por Labaqua y cuenta con la participación de AIMPLAS, Aigües de Paterna, la Universitat de València, la Universitat Politècnica de València y Calpech.
Seis tecnologías bajo condiciones reales
INNOCUA estudia seis sistemas complementarios. A escala piloto se están evaluando tecnologías de fotocatálisis, adsorción mediante carbón activado, ultrafiltración y nanopartículas de hierro encapsuladas en carbono.
A estas se suman los tratamientos de ozonización y radiación ultravioleta ya implantados a escala industrial en las instalaciones de depuración de Paterna.
El proyecto ha completado ya el diseño y puesta en marcha de las diferentes plantas piloto y ha superado las primeras fases de validación en laboratorio. Los equipos funcionan actualmente de manera continua con agua procedente de la depuradora de Paterna, lo que permite obtener datos en condiciones reales de funcionamiento.
Adaptarse a las nuevas exigencias europeas
La iniciativa busca también anticiparse a las exigencias de la nueva normativa europea sobre tratamiento de aguas residuales urbanas, que obligará a las grandes depuradoras a incorporar procesos adicionales para eliminar contaminantes emergentes antes de reutilizar el agua.
Además de comprobar la capacidad de cada tecnología, INNOCUA analiza su coste de implantación y explotación y su impacto ambiental, incluida la huella de carbono de las distintas alternativas.
El objetivo es determinar qué soluciones pueden incorporarse de forma viable a las estaciones depuradoras.
Atención a las bacterias resistentes
Otra de las líneas del proyecto se centra en la presencia de bacterias resistentes a los antimicrobianos en las aguas residuales.
Para estudiarlas se utilizan técnicas genéticas avanzadas dentro del enfoque conocido como One Health, que analiza de forma conjunta la relación entre salud humana, animal y ambiental.
La información obtenida permitirá comparar la capacidad de los distintos tratamientos para reducir este tipo de microorganismos y otros contaminantes difíciles de eliminar mediante los procesos convencionales.
Paterna, entorno de ensayo del proyecto
Dentro del consorcio, Aigües de Paterna proporciona las instalaciones donde se desarrollan las pruebas en condiciones reales, realiza los muestreos y coordina la evaluación de los tratamientos industriales de ozonización y radiación ultravioleta.
AIMPLAS se ocupa de los sistemas de fotocatálisis y de los patrones de microplásticos utilizados para medir la eficacia de las tecnologías.
La Universitat de València y la Universitat Politècnica de València participan a través del grupo CALAGUA. La UV desarrolla y opera la planta piloto de ultrafiltración, mientras que la UPV se encarga de la planta de carbón activado y de los estudios de viabilidad económica y sostenibilidad ambiental.
Por su parte, Calpech aporta su tecnología de nanopartículas de hierro encapsuladas en carbono.
El proyecto se encuentra actualmente en su fase final, con las diferentes soluciones ya operativas en las instalaciones de depuración de Paterna.
