Durante la operación, los investigadores intervinieron 15.050 euros en efectivo, además de numerosos teléfonos móviles y tarjetas SIM, según ha informado este lunes la Policía Nacional.
Una investigación iniciada tras localizar 11.050 euros en un vehículo
La investigación, desarrollada por la Comisaría de Policía Nacional del distrito Marítimo de València, comenzó en febrero de 2026. Todo se inició cuando una patrulla de la Policía Local interceptó un vehículo que transportaba un paquete con 11.050 euros en efectivo oculto en el reposabrazos trasero.
Posteriormente, los agentes comprobaron que ese dinero procedía de transferencias fraudulentas realizadas por varias víctimas. Entre ellas se encontraba un hombre octogenario que había efectuado dos ingresos tras caer en la estafa del «hijo en apuros».
Cómo funciona la estafa del «hijo en apuros»
En este fraude, los delincuentes contactan con las víctimas mediante una aplicación de mensajería instantánea. Se hacen pasar por un hijo o una hija y aseguran que están escribiendo desde el teléfono de un amigo porque tienen un problema urgente.
A continuación, solicitan una transferencia inmediata a una cuenta bancaria, alegando distintos motivos de urgencia. Si la víctima realiza el primer ingreso, los estafadores continúan el engaño con nuevas excusas para pedir más dinero.
El papel de las «mulas» en la organización
Las cuentas bancarias receptoras del dinero están a nombre de personas conocidas como «mulas». Estas colaboran con la organización recibiendo el dinero estafado y retirándolo según las instrucciones de los responsables, lo que dificulta el trabajo de los investigadores para seguir el rastro del dinero.
Después, las «mulas» acudían a salones de juego y bingos para blanquear el dinero. Allí recargaban saldo en máquinas de apuestas con las tarjetas asociadas a las cuentas receptoras. Acto seguido, anulaban la operación y solicitaban el reintegro del importe en efectivo, rompiendo así la trazabilidad digital.
Una vez obtenían el dinero, abandonaban el establecimiento y lo entregaban al captador, que los esperaba en las inmediaciones dentro de un vehículo para recoger los beneficios.
Cómo captaban a las «mulas»
Los responsables de la organización utilizaban distintos métodos para captar colaboradores. En algunos casos ofrecían una cantidad fija de dinero por participar. En otros, prometían un porcentaje del dinero obtenido mediante las estafas.
Además, también recurrían a falsas ofertas de empleo. De este modo, adelantaban una pequeña cantidad de dinero a los captados por un supuesto trabajo que, en realidad, nunca existía.
La Policía pide denunciar los intentos de captación
La Policía Nacional recuerda que cualquier persona que reciba una propuesta para actuar como «mula» debe comunicarlo de inmediato a las fuerzas de seguridad. De este modo, será posible bloquear las cuentas implicadas y facilitar la devolución del dinero a las víctimas.
Los agentes subrayan que quienes colaboren con la investigación sin participar en la actividad delictiva no incurren en responsabilidad penal. Sin embargo, si llegan a realizar el primer movimiento de dinero siguiendo las instrucciones de la organización, podrían ser considerados colaboradores de un delito de estafa.
Siete detenidos y 15.050 euros intervenidos
El operativo, desarrollado con la colaboración de la Brigada Provincial de Policía Judicial de València, incluyó varios registros, entre ellos el domicilio del presunto líder de la organización en València.
En la intervención se incautaron 15.050 euros en efectivo, numerosos teléfonos móviles de alta gama y varias tarjetas SIM.
La operación culminó a principios de junio con la colaboración de la Comisaría de Policía Nacional de Alcalá de Henares, cuyos agentes detuvieron a las siete personas implicadas. Algunas de ellas contaban con antecedentes policiales y todas ya han pasado a disposición judicial.
