El objetivo es aumentar la oferta de vivienda habitual y contribuir a bajar los precios del mercado inmobiliario.
Esta medida forma parte de la nueva normativa urbanística aprobada por el Ayuntamiento, que busca facilitar la implantación de nuevos usos residenciales y limitar los usos turísticos.
Así lo ha destacado el Alcalde de Paterna, Juan Antonio Sagredo, quien ha subrayado que “nuestra prioridad es proteger el derecho a la vivienda frente a la especulación. Por eso seguimos trabajando por un modelo de ciudad que impulse la vivienda asequible y mejore las oportunidades de acceso para nuestros vecinos y vecinas”.
La normativa refuerza la prioridad del uso residencial frente al turístico. En este sentido, se prohíbe la implantación de bloques y conjuntos de apartamentos turísticos en todo el término municipal, vetando así la construcción de edificios destinados en su totalidad a este uso.
Asimismo, las viviendas de uso turístico solo podrán ubicarse en plantas bajas de edificios residenciales, deberán contar con la autorización expresa de la comunidad de propietarios y disponer de una plaza de aparcamiento vinculada al inmueble. Además, deberán situarse en zonas próximas con servicio de transporte público y a 100 metros de un carril bici.
Por otro lado, se permitirá el cambio de uso de locales a vivienda en todo el término municipal siempre que la edificabilidad residencial no esté agotada, se cumpla la normativa urbanística vigente y se disponga de una plaza de garaje asociada.
Sagredo ha remarcado que “esta medida permitirá dar una nueva vida a locales vacíos o en desuso, aumentar así el número de viviendas en Paterna, mejorar el entorno urbano y avanzar hacia un crecimiento equilibrado de la ciudad”.
Por último, el Ayuntamiento de Paterna velará por que todas las nuevas viviendas cumplan estrictamente las condiciones de habitabilidad, accesibilidad, salubridad y seguridad, garantizando así la calidad del parque residencial y evitando la aparición de infraviviendas.
