Paterna vivió ayer su Día Grande de las Fiestas Mayores con la solemne procesión en honor al Santísimo Cristo de la Fe y San Vicente Ferrer. La celebración, una de las más arraigadas y emotivas del calendario festivo, volvió a reunir a centenares de paterneros y paterneras en las calles de la ciudad.
La imagen del Morenet y San Vicente Ferrer, acompañada por la Virgen de los Dolores, recorrió las principales calles del municipio. Fieles, vecinos y vecinas, representantes del tejido asociativo y festivo y autoridades acompañaron el recorrido en una muestra multitudinaria de devoción y tradición.
El alcalde de Paterna, Juan Antonio Sagredo, que cerró la procesión, destacó que “el Día Grande es una de las jornadas más especiales y emotivas para todos los paterneros y paterneras, un día en el que Paterna sale a la calle para acompañar al Morenet y demostrar ese sentimiento y esa devoción que forman parte de nuestra manera de ser y de nuestra identidad como pueblo”.
Una jornada marcada por la tradición y la devoción
Los actos comenzaron por la mañana con la celebración de la solemne misa en honor al Santísimo Cristo de la Fe. La ceremonia congregó a numerosos fieles que quisieron rendir homenaje al patrón durante una de las jornadas centrales de las Fiestas Mayores.
Por la tarde llegó uno de los momentos más esperados de la jornada: la solemne procesión, que comenzó a las 20:30 horas y recorrió las principales calles de Paterna.
El Morenet y San Vicente Ferrer estuvieron acompañados durante todo el recorrido por la Virgen de los Dolores, así como por numerosos vecinos y vecinas. La participación volvió a poner de manifiesto el arraigo de esta tradición entre la ciudadanía paternera.
La pólvora pone el broche a las Fiestas Mayores
La pólvora, una de las grandes señas de identidad de Paterna, también tuvo un papel protagonista durante el Día Grande.
A las 14:30 horas, el Parc Central acogió una mascletà diurna que reunió a numerosos vecinos y visitantes. El espectáculo pirotécnico volvió a llenar de ruido y pólvora una jornada marcada por la tradición.
Tras la procesión, la celebración continuó a las 23:30 horas con una gran mascletà nocturna con fuego aéreo en el Parc Central.
Con este espectáculo, Paterna puso el broche de pólvora a sus Fiestas Mayores, en una jornada que volvió a combinar devoción, tradición y participación ciudadana.
