Durante más de tres siglos, doce ángeles músicos permanecieron ocultos sobre la capilla mayor de la Catedral de València. Su descubrimiento no solo devolvió a la luz una joya del renacimiento, sino también una historia sobre memoria, patrimonio y la forma en que el tiempo transforma lo que creemos perdido
Desde la conquista de Valencia hasta los documentos medievales conservados hoy, la historia del valenciano habla de territorios, convivencia y memoria. Observar sus primeros testimonios permite entender que una lengua no nace de un día para otro: se construye con el uso cotidiano de sus hablantes.
Durante más de seiscientos años ha sido refugio para personas que llegaban con miedo, incertidumbre o esperanza. Algunos buscaban consuelo antes de una operación; otros agradecían simplemente conservar la vista; muchos encontraban un momento de silencio en medio del bullicio de la ciudad