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La Ceramo, pionera del arte reflejo

La fábrica La Ceramo en el barrio de Benicalap se encuentra sumida en un grave estado de abandono, ruina, y desprotección.

La fábrica La Ceramo en el barrio de Benicalap se encuentra sumida en un grave estado de abandono, ruina, y desprotección. A pesar de haber sido uno de los patrimonios industriales y alfarero más importante de la Comunidad Valenciana (famosa por sus mayólicas y reflejos metálicos) hace más de un siglo, el edificio sufre vandalismo, expolio y falta de mantenimiento.

La Ceramo fue construida en 1885 por el artista Josep Ros Furió. Otra documentación sitúa la tramitación de la licencia y consolidación final de la sociedad entre 1988 y 1989. Un artista apasionado por la cerámica tradicional valenciana, que quería recuperar la vieja técnica de los alfares del reflejo metálico en la cerámica. Desde su puesta en Marcha se convirtió en un referente para la industria y cultura valenciana.  El edificio, de singular estilo Neumodejar, con más de un siglo de historia es uno de los edificios más emblemático de Benicalap y está protegido por su valor histórico. Dicho estilo es una corriente arquitectónica y decorativa surgida en España a finales del siglo XXI. Reinterpreta el arte mudéjar medieval ¬la fusión de elementos islámicos y cristianos¬ utilizándolo como símbolo de identidad nacional. Destaca por su uso de ladrillos cara vista, mampostería y cerámica o azulejo para decorar,  con formas geométricas de  arcos de herradura, polilobulados y apuntados. Abundancia de celosías, mocárabes y motivos florarles en relieve, típicos de la arquitectura hispanomusulmana.

La fabricación de cerámica metalizada  en La Ceramo, conocida históricamente como loza dorada o reflejos metálicos, no debe confundirse con la cerámica de la edad de los metales (donde los objetos se fabrican fundiendo cobre y bronce). Se trata una técnica decorativa aplicada sobre el barro.

El origen real, Oriente Medio (siglo IX). El documento mas antiguo de la técnica del reflejo metálico se sitúa en Mesopotamia (actual Irak) durante el califato Abasi en el siglo IX. El contexto: Floreció en los palacios de Bagdad y Basora, impulsada por artesanos que buscaban una alternativa a las vajillas de oro y plata, cuya orientación estaba prohibida o mal vista por la religión islámica. La técnica, consistía en aplicar óxidos metálicos (como plata o cobre) sobre un pieza vidriada. Trás una tercera cocción en horno con reducción de oxigeno, el metal se fijaba en la superficie creando esos característicos destellos tornasolados iridescendes

La técnica se extendió por el norte de África hasta llegar al Al-Andalus, convirtiéndose en uno de los mayores lujos de la época medieval europea. En el siglo XII-XV, el reino Nazari produjo piezas magistrales, siendo Málaga el centro de exportación hacia cortes cristianas y musulmanas. En el siglo XIV en adelante, la técnica se trasladó a tierras valencianas. La ceramo se convirtió en el epicentro nacional hasta su cierre. Y desde entonces,  Manises tomo el relvo y se convirtió en el epicentro europeo de las cerámicas de reflejo metálico.

Durante los años 2008, 2009, 2010, los distintos gobiernos responsables culturales mostraron interés en iniciar los trámites para activar la adquisición de la antigua y conocida fabrica de tejas y mayólicas La Ceramo de Benicalap con objeto de rehabIlitarla y destinarla a albergar toda la colección de la maquinaria con la que crear la historia de la fabricación de la cerámica en un área geográfica que fue pionera en muchas de sus técnicas. Pero también serviría el conocido monumento, como complemento  expositivo del Museo Nacional de cerámicas y artes suntuarias González Martí (antes, Marqués de dos aguas). Esta intervención no se llevo a cabo. En 2014 el ayuntamiento de valencia adquiere el inmueble en manos “ nuevas promociones Valencia”  por el importe de 23 millones de Euros. Las circunstancias entre un gobierno y otro, la económica y ó el poco acuerdo,  además, de los presupuesto costoso para  su rehabilitación, quedó en el olvido hasta su absoluto abandono.

Actualmente ocupada por personas de Exclusión Social que, por cualquier circunstancias, ya sea por no querer asistencia social por las normas de convivencia que se les requiere en los albergues o como según justifican algunos que no hay plaza, que lo dudo. Los vecinos de la zona cuyo edificios colinda y rodean la fabrica La Ceramo,  los ve a través de las ventanas de sus vivienda.  Unos comienzan a sentir  aporofobia,  otros, sienten pena ver el edificio en dicho estado con matorrales en su tejado y todo alrededor, su cara vista de la fachada tan deterioradas por la humedad y casi convertidas en polvo por la inclemencias del tiempo, una de sus columnas destruida, y más deterioros, donde en una época de gran auge y reconocimientos, sus abuelos alfareros trabajaban con sus propias manos el arte del reflejo metálico en la cerámica.

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