¿Puede existir una guerra justa?
En la actualidad, Jeff McMahan, uno de los filósofos contemporáneos más influyentes en la ética de la guerra, bioética y filosofía moral, pone el acento en la responsabilidad moral de cada individuo que participa en la guerra.
Ante los terribles acontecimientos que están ocurriendo en el mundo (asesinatos, agresiones, ¡Guerras!) se me ha producido un estupor del que derivan una serie de preguntas, de dudas, de ideas contradictorias que me martirizan constantemente. ¿La guerra puede ser legal? ¿puede haber guerras justas?
Si decimos que estamos contra esta o aquella guerra porque es ilegal, supongo que será que hay guerras legales. Pero ¿Cómo puede haber una ley que desarrolle de qué forma podemos matar y de qué forma no? Fíjense que no estamos hablando de atenuantes de un asesinato, eso lo puedo entender y apruebo que esté legislado ¿pero se puede hacer algo así con las guerras? Me parece una especie de burla que pueda legislarse qué condiciones debe tener una guerra para ¿ser legal? Me viene a la cabeza el gran humorista Gila y me lo imagino confeccionando algo así como: art.1. Las guerras se tendrán que anunciar con 3 días de antelación y tendrán que empezar por la mañana después de dos horas de la salida del sol. Art. 2. Antes de declararse, deberán justificarse los motivos por los que se pretende empezar. Estos serán estudiados por un tribunal designado al efecto que autorizará o no el comienzo de la misma. Art.3 si es autorizada se podrá matar, pero poco……Perdonen que haya hecho broma de algo tan serio, no lo he podido resistir.
Aún me preocupa más que, además de guerras legales, también haya guerras justas. Estas derivan de un concepto filosófico, ético y jurídico que pretende determinar cuándo es moralmente legitimo recurrir a la guerra y como debe ser esta.
No sé si a ustedes les conmociona y sorprende tanto como a mí que existan unas condiciones para una guerra justa. Estas son algunas de las más importantes: Causa justa (defensa de una agresión o reparación de una injusticia) Autoridad legítima (debe ser declarada por una autoridad reconocida) Intención recta (buscar la paz y la justicia) y para más desconcierto leo que, aunque una guerra sea justa, su desarrollo debe respetar ciertas reglas: Proteger a la población civil, usar una fuerza proporcional, respetar a los prisioneros y heridos… ¿¿??
Estoy desconcertada ¿realmente puede haber leyes y reglamentos para regular como se matan los seres humanos entre sí?
Recordemos que el concepto de justicia es un término que desde hace siglos supone una serie de controversias. Es un tema de permanente debate filosófico. Les comento como definían justicia 3 grandes filósofos. Platón decía que la justicia es la armonía, Aristóteles, consideraba que la justicia es dar a cada uno lo suyo, y Kant definía lo justo como aquella acción que actúa según principios universales que respeten a toda persona como un fin en sí misma, nunca como simple medio. En la tradición cristiana, Santo Tomas de Aquino definió la justicia como la voluntad constante de dar a cada uno su derecho. Para él la justicia es una virtud moral que regula nuestras relaciones con los demás. San Agustin consideraba que en un mundo perfectamente justo no habría guerras, estas surgen por la ambición y los deseos de dominio. La guerra es consecuencia del pecado humano.
En la actualidad, Jeff McMahan, uno de los filósofos contemporáneos más influyentes en la ética de la guerra, bioética y filosofía moral, pone el acento en la responsabilidad moral de cada individuo que participa en la guerra. Por otra parte, Just Turner Johnson defiende que la guerra justa no es una justificación de la guerra, sino un intento de limitarla moralmente. Así pues, unos y otros dan por hecho que es “imposible” evitar la guerra. Aunque McMahan, deja un resquicio abierto a la esperanza, al señalar la responsabilidad individual.
Personalmente creo que, si realmente fuésemos seres humanos evolucionados, si llegáramos a ser conscientes de que somos seres pertenecientes a la misma especie, que todos somos hermanos. Incluso, como defendía Francisco de Asís, también somos hermanos de los animales, de las plantas y de los minerales; porque todos procedemos de aquella partícula primigenia de densidad infinita y volumen cero que explotó y fue expandiéndose, formando el tiempo y el espacio y todo lo que existe. Si lo vivenciáramos de verdad, sería impensable que se pudiese matar de forma legal y justa. Optimistamente me ha parecido entrever que el Papa León XIV en su visita a España ha repetido incansablemente dos palabras que invitan a ello: Paz y Hermandad (con el universo).
